Los indicadores demográficos para Córdoba, publicados trimestralmente por el INE, muestran una tendencia alarmante de pérdida de habitantes. Especialmente preocupantes son las cifras relativas a la población infantil y a los grupos en edad de formar una familia.
A fecha de 1 de abril del presente año, la provincia contaba con 97.965 residentes de entre cero y catorce años. Esta cifra representa una disminución del 10% respecto a la registrada hace un lustro, lo que se traduce en una pérdida de 10.905 niños. La proporción de este colectivo en la 'tarta' demográfica ha pasado del 14% al 12,7% en el mismo periodo.
“"La disminución de los niños se deja sentir aquí, como en el resto de España, por problemas tras la reducción de la cifra de criaturas que vienen al mundo."
Otro grupo de edad que ha sufrido un retroceso considerable es el de 25 a 44 años, vital para el relevo generacional y la formación de nuevas familias. Este colectivo ha disminuido un 8,8% en los últimos cinco años, perdiendo 17.318 efectivos y reduciendo su peso en la pirámide poblacional del 25,4% al 23,3%.
Este descenso es significativamente más acusado en Córdoba que la media nacional, donde el mismo grupo de edad solo se redujo un 1,4%. La debilidad estructural de la economía local, que impulsa la emigración de jóvenes en busca de oportunidades laborales, se señala como un factor clave en esta tendencia.
En contraste, la población mayor de 65 años ha experimentado un crecimiento del 11,5%, sumando 17.807 personas más que en 2021 y alcanzando un total de 172.141. Este grupo representa ahora el 22,3% de los residentes, evidenciando un proceso de envejecimiento progresivo en la provincia.




