La provincia de Córdoba se encuentra en una situación de calma respecto al Virus del Nilo Occidental (VNO) este verano, con solo seis infecciones leves registradas hasta la fecha en toda Andalucía, todas ellas en Sevilla. Este control se debe al trabajo conjunto entre la Diputación, la Universidad de Córdoba (UCO) y el Centro Andaluz de Investigación de Zoonosis y Enfermedades Emergentes (Caziem).
El convenio de colaboración para la prevención de la Fiebre del Nilo fue ratificado recientemente. El presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, anunció ayudas económicas para los ayuntamientos: 3.730 euros para municipios de riesgo bajo y medio, y 5.000 euros para los de alto riesgo. Para 2025, se prevé una ampliación del muestreo y la incorporación de tecnología de precisión en zonas críticas como regadíos intensivos y explotaciones equinas.
La directora del Caizem, María Ángeles Risalde, explicó que la situación en Córdoba parece estar controlada, aunque la concentración de mosquitos es mayor este año en Andalucía. El VNO es transmitido principalmente por mosquitos, cuyo origen está en las aves y cuya recepción fundamental ha sido tradicionalmente en équidos, especialmente caballos.
En Córdoba funcionan 20 trampas para mosquitos, con evaluaciones semanales en puntos fijos y cuatro trampas itinerantes que rotan por la provincia. La prevención es la acción principal ante este virus, y la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha publicado una guía de buenas prácticas.
Las zonas de mayor riesgo en la provincia se localizan en la cuenca del Guadalquivir, especialmente cerca de Sevilla. Municipios como Guadalcázar, La Carlota, La Rambla, Montalbán y el sur de la provincia presentan un alto riesgo de presencia de mosquitos. En concreto, 14 municipios se sitúan al máximo nivel de peligro, incluyendo Alcaracejos, Peñarroya-Pueblonuevo, Fernán Núñez, Fuente Obejuna, Lucena, Palma del Río, Puente Genil, Villanueva, Villanueva del Rey e Iznájar.
Bujalance se incorporó recientemente tras detectarse un positivo en VNO en un mosquito a 1,5 kilómetros del núcleo urbano, sin que se percibiera posibilidad de contagio. Se recomienda prudencia para el resto del verano.
Las medidas de prevención para la población incluyen el uso de repelente, especialmente al amanecer y atardecer, el uso de ropa clara y mosquiteras. Se aconseja evitar zonas de riesgo con aves migratorias y humedales, principales reservorios de los mosquitos.




