El Ayuntamiento de Córdoba ha dado un paso inicial para la creación del Consejo Local de Infancia y Adolescencia. Este órgano, aprobado inicialmente en el Pleno municipal, tiene como objetivo principal fomentar la participación activa de niños, niñas y adolescentes en la vida de la capital cordobesa.
La aprobación inicial contó con el apoyo de PP, PSOE y Vox, mientras que Hacemos Córdoba se abstuvo. Grupos de la izquierda expresaron críticas sobre la representatividad y la efectividad real del órgano, temiendo que se cree solo "para cubrir el expediente". El gobierno municipal defendió el modelo como una vía para "escuchar a su infancia", considerándolos "ciudadanos del hoy".
Según el borrador del reglamento, el Consejo se define como un espacio específico de participación ciudadana compuesto por niños, niñas y adolescentes. Su finalidad es promover su implicación en las actuaciones municipales, reconociendo su capacidad de opinión y expresión, y haciéndolos partícipes en la toma de decisiones que les afecten.
Entre sus objetivos se encuentra el fomento del conocimiento y ejercicio de los derechos y deberes de la infancia y adolescencia, así como los de las familias y la ciudadanía. También busca promover el ejercicio de los derechos recogidos en la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, mejorando la calidad de vida y el bienestar social.
El Consejo también pretende divulgar valores democráticos y constitucionales, como la libertad y la igualdad, y servir como canal para quejas, sugerencias y recomendaciones de la infancia y adolescencia que representa.
La composición del Consejo incluirá al alcalde o un concejal delegado como presidente, y hasta 60 vocales. Estos vocales serán niños, niñas y adolescentes elegidos democráticamente: 30 cursando Educación Primaria (1º a 6º) y otros 30 cursando Educación Secundaria Obligatoria. Contará además con una Secretaría a cargo de un funcionario del Ayuntamiento.
Las funciones del Consejo abarcan la promoción de acciones para concienciar sobre los derechos de la infancia y adolescencia, y actuar como cauce de comunicación entre los menores y el Ayuntamiento sobre sus problemas específicos. Ofrecerá un canal institucional para escuchar demandas y propuestas, fomentará el asociacionismo y propondrá medidas para el bienestar y cumplimiento de derechos, incluyendo la elaboración de planes locales.




