La actuación, que tiene un plazo de ejecución de tres meses, busca asegurar la operatividad y seguridad del acceso al vaso de residuos actual y sentar las bases para la próxima ampliación del vertedero municipal. El proyecto contempla la construcción de nuevas infraestructuras de drenaje superficial para gestionar las aguas de escorrentía y prevenir el deterioro tanto del futuro espacio de vertido como del camino de acceso.
Esta intervención técnica responde a la planificación a largo plazo de Sadeco para gestionar el crecimiento constante de los residuos urbanos y el agotamiento progresivo de la capacidad del complejo. La fase 7 permitirá continuar la explotación cuando la capacidad actual se aproxime a su límite, siendo imprescindible acondicionar el terreno y resolver la evacuación de aguas superficiales y la protección de accesos.
“"El contrato obliga a presentar informes quincenales sobre el desarrollo de los trabajos y prevé penalizaciones económicas en caso de retrasos."
Las obras se enmarcan en la estrategia de Sadeco de prolongar la vida útil de las instalaciones mediante un crecimiento escalonado. La fase 6, concebida como la última ampliación del vaso operativo actual, ya garantizó capacidad para varios años más.
Este proyecto de ampliación del vertedero se desarrolla en paralelo a Sadeco 5.0, el programa de modernización del Complejo Medioambiental Juan Revilla con nuevas plantas de tratamiento y recuperación de residuos. La filosofía es incrementar el reciclaje y la valorización, reduciendo el volumen que termina enterrado, aunque la necesidad de infraestructuras de depósito persiste.




