Este reconocimiento, impulsado por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), entidad certificadora que promueve la excelencia en el sistema sanitario público andaluz, destaca el cumplimiento de casi el 100% de los estándares evaluados. Entre los parámetros valorados se incluyen el liderazgo, la organización de la unidad, la seguridad del paciente, la calidad científico-técnica y la continuidad asistencial.
La ACSA ha resaltado las fortalezas del servicio, como su capacidad investigadora y una elevada producción científica publicada en prestigiosas revistas médicas internacionales. Según la valoración de la agencia, esta combinación de cantidad y calidad "evidencia el compromiso del servicio con la generación y transferencia de conocimiento".
La entidad certificadora también subraya la apuesta del servicio por la mejora continua, destacando aspectos organizativos y operativos. El informe de la ACSA señala la elaboración de informes específicos que analizan los resultados de las encuestas de satisfacción, facilitando un conocimiento preciso de la percepción de los pacientes y la identificación de oportunidades de mejora.
Otro factor clave para alcanzar esta acreditación es la implicación y coordinación de los profesionales. La ACSA expone que estos valores generan un entorno de trabajo colaborativo, alineado con los objetivos comunes, y fomentan la humanización de la asistencia sanitaria, priorizando las necesidades de pacientes y familiares.
“"Ha sido fundamental la participación del equipo al completo: medicina, enfermería, técnicos en cuidados."




