En una era dominada por la inmediatez digital, el verso clásico sigue siendo una vía profunda para explorar las emociones y la expresividad humana. Así lo defienden los actores Roberto Quintana y Eugenio Jiménez, directores de la cuarta edición del curso ‘El monólogo, elemento esencial del verso clásico. La voz hablada, la voz cantada. Curso práctico’. Este taller se celebra en el marco de la 24ª edición de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona.
Lejos de ser una reliquia, el verso se considera una herramienta vigente para la formación actoral. Roberto Quintana sostiene que “el verso no es una reliquia literaria; es una manera de pensar, de respirar y de comunicar”. Su comprensión y musicalidad ofrecen recursos expresivos que trascienden géneros y épocas.
El curso se enfoca en un acercamiento práctico, donde la palabra cobra sentido al encontrar una voz que le dote de intención y emoción. Eugenio Jiménez explica que “la voz no es únicamente un instrumento para decir un texto; es el lugar donde confluyen el pensamiento, la respiración y la emoción del actor”.
El monólogo, eje central del programa, exige al actor sostener la tensión dramática y construir un vínculo con el público en aparente soledad, lo que desarrolla una escucha precisa de uno mismo y del texto.
Los directores recalcan que la técnica (métrica, ritmo, respiración) debe estar al servicio de la emoción. «La técnica nunca puede convertirse en un fin en sí misma; debe ser la herramienta que permita al espectador olvidar que existe y conectar con la verdad de lo que ocurre en escena», afirman.
La formación también destaca la voz cantada como prolongación natural de la palabra, explorando principios comunes con la voz hablada como la respiración, la proyección y la comunicación emocional.
Quintana añade que trabajar con textos clásicos es preservar un legado cultural. “Los clásicos siguen hablándonos porque los grandes conflictos humanos apenas han cambiado”, señala, refiriéndose a temas como el amor, el poder o la ambición presentes en obras de autores como Lope de Vega, Calderón de la Barca o Shakespeare.
El entrenamiento vocal se considera valioso para cualquier profesión que requiera comunicación, desde la docencia hasta el ámbito jurídico o la divulgación científica.
Las sesiones trabajan de forma personalizada la dicción, respiración, musicalidad, construcción del personaje y la relación cuerpo-voz-emoción, buscando que la palabra cobre vida y verdad a través de la voz.
Esta cuarta edición consolida un espacio de formación especializado en Carmona, reivindicando el verso clásico como un patrimonio vivo para entender la interpretación y la experiencia humana.




