Después de un año de esfuerzo y una mañana de infarto, el Dólmenes Antequera ha recuperado su lugar en la División de Honor Plata. La victoria por 31-21 frente al filial del Torrelavega fue determinante, aunque el equipo tuvo que sufrir y esperar el resultado de otros encuentros para confirmar su ascenso.
La jornada decisiva comenzó a las 10:00 de la mañana, con el equipo mostrando una gran determinación. La estrategia del entrenador fue clave, implementando una pizarra magistral que sorprendió a los cántabros. Un jugador estelar lideró el ataque, dinamitando el partido desde los primeros minutos con un parcial de 1-4 en el minuto 5.
La ventaja se fue ampliando rápidamente, llegando a un 2-6 en el minuto 10, lo que permitió al técnico realizar rotaciones y mantener la frescura del equipo. La defensa mordía y la portería se mantuvo sólida, culminando una primera parte perfecta con un contundente 6-16 al descanso.
En la segunda mitad, el Antequera mantuvo su ritmo arrollador, con el mismo jugador clave anotando y asistiendo. A pesar de algunas incidencias, como una expulsión temporal, el equipo no perdió el control y las ventajas se hicieron aún mayores, alcanzando un 14-26 en el minuto 50. El marcador final de 21-31 selló la victoria y un average favorable que les garantizó el ascenso.
“"Hubo que sufrir, ganar y esperar. Pero… qué sería de un ascenso sin ese punto de agonía."




