El Ejecutivo ha respondido a una consulta parlamentaria de Vox indicando que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) trabaja para restablecer la circulación, pero se limita a señalar que la reapertura se efectuará "a la mayor brevedad posible", sin ofrecer una previsión concreta.
Esta declaración contrasta con la estimación que Adif proporcionó a principios de abril, cuando calculaba que las reparaciones de los daños provocados por las borrascas, como vías enterradas en lodo, taludes desprendidos y deslizamientos, podrían estar resueltas en agosto. Los desperfectos afectan a 116 kilómetros de la vía entre Castellar de la Frontera y Almargen.
Los daños registrados incluyen desguarnecidos de balasto, afectación de la plataforma ferroviaria, obstrucción de cunetas, roturas en drenajes, contaminación del balasto por arrastres de lodo e inestabilidad en terraplenes. Las inundaciones también afectaron a playas de vías e instalaciones de seguridad.
Paralelamente, el Gobierno destaca la inversión superior a 500 millones de euros destinada a la renovación de esta vía, que forma parte de los corredores Mediterráneo y Atlántico. En los últimos dos meses, se han movilizado más de 125 millones de euros en inversiones pendientes de ejecución.
Las obras de renovación integral de plataforma y superestructura, así como la electrificación, ya han concluido en varios tramos. Adicionalmente, se impulsan proyectos de electrificación y se prevé un corte en el tramo Madrid-Algeciras para adaptar la línea a la autopista ferroviaria, tareas que ya han sido licitadas y adjudicadas.




