La digitalización transforma el parque energético de San Roque en un referente de eficiencia
La implementación de tecnologías avanzadas como el IIoT y la inteligencia artificial mejora la seguridad y conectividad de las instalaciones de Moeve.
Por Rafael Ortega Camacho
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IA
Imagen genérica de sensores y cables en una planta industrial, simbolizando la digitalización y eficiencia.
El parque energético de San Roque, propiedad de Moeve, ha culminado un proceso de digitalización que lo posiciona como un referente en seguridad, conectividad y eficiencia, reflejándose en sus resultados financieros.
La compañía Moeve ha implementado una ambiciosa hoja de ruta para la digitalización de sus procesos industriales en el parque energético de San Roque. Este proyecto, iniciado en 2022, se fundamenta en cuatro pilares clave: el análisis de datos en la nube, el internet industrial de las cosas (IIoT) y redes privadas, la movilidad industrial y la inteligencia artificial avanzada.
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"El proyecto nace de la dirección de la empresa, que apostó por la digitalización general, con proyectos para todos los centros y otros adaptados a la medida de cada parque energético."
El eje central de esta transformación es el análisis de datos en la nube, que permite recopilar y cargar información en tiempo real. Herramientas como Knolar, Dremio y Grafana facilitan a los trabajadores el acceso instantáneo a los datos desde cualquier punto de las instalaciones, optimizando la toma de decisiones y abandonando los registros lineales por paneles más intuitivos. Esta mejora se ha extendido a otros parques energéticos de la empresa, como los de La Rábida (Palos de la Frontera, Huelva) y Tenerife.
Para garantizar una conectividad plena, Moeve ha desplegado una red de internet 5G propia, instalada por Vodafone, que maximiza la cobertura y asegura la conexión de todos los dispositivos. Esta infraestructura independiente, con puntos de conexión autónomos, garantiza la continuidad operativa incluso en situaciones de apagón, gracias a los generadores de reserva de la empresa. La integración de dispositivos inteligentes con sensores que transmiten información a la nube, junto con sistemas de alarma para detectar cambios bruscos, refuerza la seguridad de los procesos.
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"Nos da mayor seguridad, porque tenemos información redundada y podemos detectar que algo no está yendo bien en el proceso."
En el ámbito de la movilidad, la plantilla ha sido equipada con dispositivos móviles, tabletas y altavoces inalámbricos, certificados para operar en entornos potencialmente explosivos. Esto permite a los empleados comunicarse y consultar datos esenciales en cualquier momento y lugar. El pilar final, la inteligencia artificial avanzada, representa un “salto cualitativo” al realizar predicciones de escenarios basadas en la información de miles de sensores. La IA actúa como apoyo a los trabajadores, sugiriendo optimizaciones en la producción, aunque la decisión final siempre recae en el profesional.
La implementación de la IA ha sido progresiva, comenzando en la producción de parafina, pasando por la cogeneración y las mezclas de combustibles, hasta llegar al combustible para barcos. Este proceso se ha desarrollado en estrecha colaboración con los trabajadores para asegurar la utilidad y practicidad de las herramientas implementadas. La compañía ha destacado que este proceso de digitalización ya está superando las expectativas y reflejándose positivamente en sus resultados financieros, siendo reconocida en 2024 por la European Refining Technology Conference (ERTC) por su vertiente en San Roque.