Un ciudadano marroquí, considerado integrante de una organización criminal dedicada al tráfico de migrantes, ha sido arrestado y posteriormente ingresado en prisión provisional. Se le acusa de pilotar una embarcación neumática sobrecargada que transportaba a 33 personas desde las costas de Casablanca hasta aguas españolas.
La embarcación, de apenas ocho metros de eslora, excedía ampliamente su capacidad, diseñada para entre 12 y 18 ocupantes. Durante la travesía, que se prolongó durante casi tres días, los migrantes tuvieron que achicar agua constantemente con botellas de plástico cortadas para evitar el hundimiento, además de sufrir escasez de víveres y exponerse a las inclemencias del tiempo.
La situación se tornó crítica cuando el motor de la neumática sufrió una avería, dejando la embarcación a la deriva. Un buque mercante detectó la precaria situación y alertó a Salvamento Marítimo, que procedió al rescate de los ocupantes. El presunto piloto intentó ocultar su rol haciéndose pasar por uno de los rescatados.
Las personas transportadas habrían pagado entre 2.000 y 2.500 euros por persona para realizar el viaje.
La investigación policial, llevada a cabo por la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Comisaría de Algeciras, ha determinado la naturaleza lucrativa de estas actividades para las redes criminales. El detenido ha ingresado en prisión por orden de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Algeciras, mientras la investigación continúa para identificar a otros miembros de la organización.




