Los hechos se produjeron durante un control de velocidad rutinario en la mencionada vía, cuando un cinemómetro instalado en un vehículo oficial registró la alta velocidad del turismo. Este incidente ha llevado al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (G.I.A.T.), adscrito a la Unidad de Investigación de Seguridad Vial del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cádiz, a imputar al conductor un presunto delito contra la seguridad vial.
La infracción, tipificada en el artículo 379.1 del Código Penal, conlleva severas consecuencias legales. El conductor podría enfrentarse a penas de prisión que oscilan entre los tres y los seis meses, una multa económica de seis a doce meses, o la realización de trabajos en beneficio de la comunidad por un periodo de 31 a 90 días.
Adicionalmente, la legislación contempla la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un lapso superior a un año y que puede extenderse hasta los cuatro años. La Guardia Civil reitera la importancia de respetar los límites de velocidad, subrayando que el exceso de esta reduce la capacidad de reacción, aumenta significativamente el riesgo de accidentes y agrava sus posibles consecuencias.




