La travesía, que conecta Tarifa con la costa marroquí, se realizó el lunes 11 de mayo en condiciones marítimas óptimas, después de una semana de climatología adversa que había impedido este tipo de expediciones.
Los nadadores, cuyas edades oscilan entre los 32 y los 47 años, afrontaron el desafío de los 15,1 kilómetros que separan Tarifa de Punta Cires (Marruecos) sin el uso de trajes de neopreno, lo que incrementó significativamente la dificultad física de la prueba.
El tiempo registrado de 3 horas y 42 minutos se posiciona como uno de los más rápidos de las últimas semanas en el Estrecho. La temperatura media del agua durante el cruce fue de 16,7 grados centígrados.
Las condiciones del agua, sumadas a las corrientes y al intenso tráfico marítimo característico de la zona, subrayan la magnitud de este reto, considerado uno de los más exigentes en el mundo de la natación en aguas abiertas.




