La localidad de Cambados, en las Rías Baixas, fue el escenario de una histórica alianza que unió la campiña cordobesa con la costa gallega a través del hermanamiento entre los vinos de Montilla y los albariños de Rías Baixas. El Pazo de Fefiñans acogió el evento, donde se realizó una fusión de ambas variedades de vino en un mismo recipiente, simbolizando un destino común de calidad.
Manuel Jiménez del Pino, maestro de ceremonias en nombre de la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla, destacó que estas instituciones protegen un patrimonio inmaterial de costumbres y sentimientos de pertenencia, afirmando que "el ser humano no vive únicamente del alimento material". Subrayó la importancia de la cultura, la memoria y la tradición.
La Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla ha contado con el apoyo de personalidades como Mario Vargas Llosa y Antonio Gala, además de figuras de la comunicación como Luis del Olmo y Pepa Bueno, quienes han contribuido a divulgar la calidad de sus caldos.
El ceremonial central simbolizó la fusión de dos identidades líquidas. El albariño de Cambados y el vino de Montilla se vertieron conjuntamente, representando la unión del océano Atlántico con las albarizas del sur y borrando las distancias.
Jiménez del Pino explicó el concepto de 'genius loci', detallando cómo el mar define el carácter del albariño y las tierras cordobesas la potencia de los vinos de Montilla, destacando las albarizas como "auténticas catedrales minerales".
El hermanamiento se extendió a la Denominación de Origen Jamón Ibérico de Los Pedroches, creando un triángulo de sabor que celebra la diversidad del campo español y la sostenibilidad de la dehesa cordobesa.
Se resaltó la historia humana de sacrificio y dedicación detrás de cada producto, con viticultores, bodegueros y maestros jamoneros como "custodios" de un legado que deben transmitir enriquecido.
La paciencia es otro ingrediente clave, respetando los ritmos de crianza. Bajo la máxima latina 'Labor omnia vincit', se enfatizó que "no existe excelencia sin paciencia. No existe calidad sin dedicación".
La ceremonia concluyó con un brindis: "Viva Cambados, vivan os viños de Montilla y viva a fraternidade", sellando la alianza histórica. El evento coincidió con el inicio de la fiesta anual del albariño en Cambados.




