El buque, localizado en 2022 a tan solo seis metros de profundidad cerca de Cabopino, presenta una estructura y parte de su carga notablemente conservadas. Los investigadores intentan determinar si se trata de un navío mercante italiano que se hundió en noviembre de 1887, lo que podría ser un hito para comprender el comercio marítimo del siglo XIX.
La consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, destacó que el pecio es "un testimonio material de primer orden de la historia marítima contemporánea". Añadió que su estudio "ayudará a avanzar en el conocimiento de la historia del comercio transoceánico durante el siglo XIX".
La exploración, que se extenderá hasta el 30 de septiembre, está a cargo de buzos del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). Su labor incluye la investigación del sitio arqueológico y la recopilación de evidencias para identificar la embarcación.
Durante una primera prospección en 2022, se descubrió parte de la carga, incluyendo tejas de fabricación francesa con sellos de fabricantes de Marsella, y varios barriles con madera, sugiriendo que el barco transportaba materiales de construcción por el Mediterráneo.
La hipótesis principal apunta a que el pecio de Cabopino podría ser el 'Gagliano' o 'Garegliano', un buque mercante italiano de dos mástiles que, según los registros históricos, naufragó mientras transportaba materiales de construcción desde Marsella a Buenos Aires. El IAPH señala que la evidencia histórica y arqueológica "concuerda de forma estrecha".




