El objetivo principal de esta iniciativa es erradicar la práctica de estacionar vehículos no autorizados en las paradas de autobús, lo que dificulta la correcta descarga de viajeros y genera problemas circulatorios. La medida busca especialmente facilitar el acceso a personas con movilidad reducida y mayores.
La concejala de Movilidad, Isabel González, explicó que esta medida responde a las quejas recurrentes de usuarios y conductores. "Este hecho incívico impide que el autocar pueda parar cerca de la acera y que los viajeros, especialmente las personas mayores con dificultades motoras y las personas con movilidad reducida, especialmente, puedan subir o bajar del mismo con garantías", señaló.
El sistema, conectado a la Policía Local, identifica vehículos no autorizados y sus matrículas en tiempo real para que los agentes puedan emitir las correspondientes sanciones. La edil añadió que, aunque la multa es la "última opción", la creciente demanda ha hecho necesaria la implementación de medidas disuasorias.
Según datos de la Policía Local, el pasado año se instruyeron 160 sanciones por estacionamiento indebido en paradas de autobús. La multa por esta infracción asciende a 200 euros.




