La autoría del flamenquín, ese popular bocado de cerdo, jamón y queso rebozado y frito, es un tema recurrente de discusión en Andalucía. Recientemente, la comunicadora Eli Swann, originaria de Andújar, ha reafirmado en un podcast que el plato pertenece a su localidad y no a Córdoba, como a menudo se debate.
Según los registros y testimonios, el auténtico origen del flamenquín se remonta a mayo de 1939 en el antiguo Bar Restaurante Madrid-Sevilla, ubicado en Andújar. Este establecimiento, regentado por Manuel Gavilán Mena, un jiennense, y con un cocinero cordobés, fue el escenario de la creación de esta receta.
El sobrino del propietario, Manuel Gómez, ha corroborado en diversas ocasiones que su tío fue el inventor. Detalla que la receta original consistía en un filete fino de lomo de cerdo, tiras de jamón serrano y un rebozado, con un secreto clave: la maceración de al menos 24 horas en un vino cordobés, específicamente de Montilla, a pesar de estar en Andújar.
Gómez lamenta que la calidad actual no es la misma que la original, señalando que antes se utilizaba carne de cerdo ibérico, mientras que hoy en día se prioriza la "decoración" sobre la sustancia.
La receta original del Restaurante Madrid-Sevilla, que se diferencia de las versiones ultracongeladas o de otros establecimientos, requiere ingredientes como cinta de lomo de cerdo, jamón serrano de grosor considerable, vino moscatel para la maceración, harina, huevos y pan rallado. La preparación implica cortar finos filetes, macerar el jamón, enrollar los ingredientes, rebozar y dejar reposar en frío durante 24 horas antes de freír en abundante aceite de oliva.




