Según un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE), el área alrededor de la playa de La Caleta es la que mayor presión turística soporta, con un 15,34% de sus viviendas destinadas a uso turístico. En el resto de viviendas de esta zona conviven residencias habituales, alquileres de temporada y pisos vacíos.
En el mismo barrio de La Viña y en el colindante El Balón, los porcentajes de VUT alcanzan el 5%. Estas zonas, que presentan necesidades sociales y un envejecimiento poblacional notable, han visto cómo el precio de los pisos de segunda mano se ha disparado en la última década, convirtiéndose en una de las áreas de la capital con mayor crecimiento en el valor de la vivienda.
La oferta de alquiler en estos barrios es escasa y los precios, igualmente elevados. Entre La Viña y El Balón se contabilizan unas 150 viviendas de uso turístico, representando más del 10% del total de la ciudad, según datos del INE.
Otras áreas con cifras significativas de VUT incluyen Falla y Mentidero, con cerca de 70 unidades. La zona centro, desde San Francisco hasta San Juan de Dios, incluyendo Mina y Candelaria, suma alrededor de 300 VUT. En El Pópulo y Santa María, barrios con descenso poblacional, hay cerca de un centenar, mientras que en Campo del Sur la cifra es de 28.
En términos de presión sobre el parque inmobiliario total, además de La Caleta, destacan San Antonio con un 6,53% y El Pópulo con un 6,09%, donde se están rehabilitando edificios para uso residencial.
Estos porcentajes podrían aumentar si se considerase la estadística de la Junta, que maneja cifras de VUT casi mil superiores a las del INE. En distritos como Puerta Tierra, la presión es menor, con unos 180 pisos turísticos en el Paseo Marítimo, donde sí abundan los apartamentos.
Por el contrario, zonas como la avenida de la Sanidad Pública hasta la Bahía presentan una escasa presión de VUT, llegando a ser nula en tramos de La Paz, Cerro del Moro y Guillén Moreno.
A pesar de la proliferación de pisos turísticos entre 2016 y 2023, los censos de vivienda del INE no reflejan una incidencia directa en la reducción de pisos residenciales vacíos. En 2001 había 5.473 viviendas vacías, cifra que ascendió a 6.000 en 2011. Sin embargo, en 2021, el número se redujo a 2.800, representando el 5% del censo residencial, la cifra más baja de las capitales andaluzas.
Los planes municipales de fomento del alquiler, implementados en las distintas administraciones, han tenido una participación mínima de propietarios por temor a daños en sus inmuebles.




