La pugna por el poder dentro del PSOE de Cádiz se manifestó de forma dramática el pasado viernes en el Parador Atlántico, un escenario que ya es habitual para las intrigas políticas locales. Lo que inicialmente parecía un simple ajuste en la candidatura para las próximas elecciones, se transformó en un episodio que expuso las profundas fracturas y la constante lucha por el liderazgo en el socialismo gaditano.
La jornada comenzó con la reunión de la comisión de listas del PSOE-A, encargada de ratificar las candidaturas provinciales para el 17 de mayo. Mientras siete provincias vieron sus propuestas aprobadas sin objeciones, la de Cádiz fue objeto de una modificación significativa. Paco Rodríguez, secretario regional de Organización y alcalde de Dos Hermanas, anunció que Fernando López Gil, figura cercana a María Jesús Montero y crítico con la gestión de Juan Carlos Ruiz Boix, pasaría del tercer al primer puesto, relegando a Juan Cornejo, secretario provincial de Organización, al tercer lugar.
“"Si la inmensa mayoría de las asambleas locales y la ejecutiva provincial socialista le habían colocado a él al frente de la candidatura, por dignidad y por coherencia no podía aceptar esa modificación."
Esta decisión provocó una inmediata reacción de Cornejo, quien, en un acto de protesta, anunció su renuncia. Argumentó que su decisión no era personal, sino un reflejo del sentir de la militancia que lo había respaldado como número uno. A pesar de su apoyo a Montero en la campaña, Cornejo consideró inaceptable la modificación, lo que generó un intenso debate y numerosas llamadas entre los dirigentes del partido, incluyendo a María Jesús Montero y Paco Rodríguez, quienes intentaron persuadirlo de revertir su postura.
La tensión se mantuvo durante horas, con Cornejo resguardado en la sede socialista de San Antonio, rodeado de miembros de la candidatura y la ejecutiva provincial, quienes le mostraron un apoyo rotundo. La situación se resolvió finalmente en una reunión en el Parador Atlántico, donde María Jesús Montero, Juan Carlos Ruiz Boix, Juan Cornejo y Paco Rodríguez negociaron durante más de una hora. A pesar de la insistencia de Montero, Cornejo se mantuvo firme en su decisión.
Ante la inquebrantable postura de Cornejo y un mensaje de López Gil expresando su disposición a no ser un problema, Montero optó por dar marcha atrás. Se restableció la posición original de Cornejo como número uno y López Gil en el tercer puesto. Además, se incluyó a Irene García en el cuarto lugar, una decisión que no se había discutido previamente en la comisión de listas. Este desenlace, aunque doloroso para López Gil, permitió calmar las aguas y cerrar filas de cara a la campaña electoral, demostrando una vez más la compleja dinámica del PSOE de Cádiz.




