Este despliegue, que combina medios técnicos y humanos, se centra en puntos críticos de la red viaria gaditana, incluyendo la autovía A-4 y las carreteras secundarias. La iniciativa busca combatir el exceso de velocidad y el consumo de sustancias, factores clave en la siniestralidad.
La Guardia Civil de Tráfico está realizando controles aleatorios de alcohol y drogas en la A-4, una arteria principal que conecta Jerez, la capital y los municipios de la Bahía. Las carreteras convencionales también reciben una atención especial, ya que históricamente registran un alto índice de accidentes graves por salidas de vía, especialmente en accesos a zonas rurales y costeras.
La tecnología juega un papel fundamental en esta estrategia. Drones sobrevuelan áreas donde la vigilancia estática es compleja, detectando infracciones como el uso del teléfono móvil al volante o la falta de cinturón de seguridad. Además, el plan de instalación de nuevos cinemómetros avanza, con radares de tramo que ganan terreno a los fijos tradicionales para fomentar una conducción más constante y segura.
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para llegar a nuestro destino sin contratiempos.
La vigilancia se intensifica particularmente esta semana debido a la celebración del Gran Premio de Jerez MotoGP, un evento que atrae a miles de aficionados. Para ello, la DGT ha activado un dispositivo de seguridad con más de 4.000 efectivos en la zona, supervisando constantemente las carreteras de acceso al Circuito de Jerez-Ángel Nieto. Se recomienda planificar los trayectos con antelación y seguir las indicaciones para garantizar la seguridad.




