Un incidente en la prisión de Puerto III, en la provincia de Cádiz, ha dejado un saldo de cuatro funcionarios heridos, uno de ellos de consideración. Los hechos ocurrieron el pasado 29 de mayo cuando un recluso intentó agredir a dos trabajadores del centro penitenciario utilizando un tenedor.
La rápida intervención de otros funcionarios presentes permitió controlar la situación y reducir al interno, evitando que las consecuencias fueran aún más graves. Sin embargo, durante el forcejeo, cuatro empleados resultaron lesionados.
“"Los funcionarios actuaron en una situación de «extrema tensión y riesgo» para proteger tanto a otros trabajadores como al resto de la población reclusa del centro."
El sindicato ACAIP-UGT ha denunciado el suceso y ha aprovechado para reiterar su preocupación por la seguridad de los empleados penitenciarios. Advierten de que la población reclusa es cada vez más numerosa y compleja, con perfiles que presentan mayores niveles de violencia y, en algunos casos, vínculos con el crimen organizado.
La organización sindical critica que la estructura actual de las plantillas y las relaciones de puestos de trabajo responden a modelos obsoletos, alejados de la realidad actual de los centros. Señalan una falta de medios humanos, materiales y formativos, considerando insuficiente la formación en defensa personal ante internos violentos.
ACAIP-UGT insiste en la necesidad de reconocer a los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad para reforzar su protección jurídica y endurecer las penas frente a las agresiones. Reclaman también una reestructuración de plantillas, la actualización de puestos de trabajo y una revisión del modelo penitenciario, argumentando que la seguridad no puede depender únicamente de la profesionalidad de los empleados que trabajan con menos recursos y mayor presión.




