El Paseo Marítimo Puntales - La Paz, una extensa vía de casi tres kilómetros inaugurada en su totalidad el 15 de diciembre de 2010, se ha consolidado como uno de los enclaves más singulares de Cádiz. Con una inversión de aproximadamente 3 millones de euros, esta infraestructura, que supuso también la remodelación de la Avenida de Bahía y la zona de Astilleros, ofrece amplias y despejadas vistas a la Bahía, incluyendo los dos puentes que la cruzan y la presencia de Navantia.
A pesar de su amplitud, su agradable acerado y su limpieza, que lo hacen ideal para pasear o practicar deporte gracias a su carril bici, el paseo no goza del mismo reconocimiento que otros puntos emblemáticos de la ciudad como La Caleta o el Paseo Marítimo de La Victoria. La principal razón parece ser la limitada oferta de bares y restaurantes, que apenas suman tres o cuatro a lo largo de su recorrido. Establecimientos como 'La Tapería del Lulu', 'Entre dos puentes' y 'El Navegante' son algunos de los pocos puntos de encuentro hostelero, a los que se suma la terraza del Club Náutico Alcázar, 'El Rincón de Silvia'.
Vecinos como Marisa López reconocen que es "una de las zonas más bonitas de Cádiz" pero "no es un lugar muy transitado". Señala que la actividad aumenta considerablemente los lunes gracias al mercado ambulante conocido como 'Piojito', que da vida a la zona. Sin embargo, otros residentes como Luis Domínguez consideran que el paseo está "desaprovechado" para la práctica deportiva, destacando su protección contra el viento, ideal para correr con mayor calma que en la playa.
Donde sí destaca el Paseo Marítimo Puntales - La Paz es en la pesca. Su ubicación en la Bahía, con menor oleaje que el mar abierto, atrae a numerosos aficionados. "Aquí se pesca muy tranquilo", comenta Manuel Rodríguez, quien valora la amplitud de la acera que permite practicar este hobby sin molestar a nadie. Este espacio se ha convertido así en un punto de encuentro tranquilo para pescadores y vecinos.
A pesar de no ser un foco principal de la ciudad, muchos residentes como María Franco aprecian la tranquilidad y limpieza del paseo. "Aunque le falte más actividad para nosotros es una maravilla la tranquilidad que se respira aquí mirando a la Bahía de Cádiz", afirma, disfrutando de su "hermano pequeño" del tradicional Paseo Marítimo.




