La provincia de Cádiz se mantiene en niveles similares de disoluciones matrimoniales en 2025 en comparación con el año anterior, a pesar de una ligera tendencia al alza en los divorcios. Según los datos anuales del Instituto Nacional de Estadística (INE), en Cádiz se produjeron 2.215 divorcios en 2025, frente a los 2.199 de 2024, una diferencia de tan solo quince casos.
La mayoría de estas rupturas se resolvieron de forma consensuada. En concreto, 1.577 disoluciones se produjeron sin contencioso, mientras que 638 llegaron a los tribunales. La tendencia de acuerdos entre las partes también se mantiene estable, con 1.577 casos resueltos de mutuo acuerdo en 2025, frente a los 1.541 del año anterior.
Por otro lado, los divorcios contenciosos, aquellos que requieren intervención judicial, descendieron ligeramente. Se registraron 638 casos en la provincia, veinte menos que en 2024 y un centenar menos que en 2023. Tras la pandemia, se había observado un pico notable con 735 contenciosos.
En cuanto a la duración de las relaciones, la mayoría de las parejas que se divorciaron llevaban juntas más de diez años (1.412 casos). Le siguen los matrimonios de 2 a 9 años de relación (729) y aquellos con menos de dos años (74). Estas cifras son muy similares a las de 2024.
Las separaciones, por su parte, continúan a la baja. En 2025, 88 parejas optaron por esta vía de mutuo acuerdo, frente a las 129 de 2024. Ocho casos se resolvieron por vía judicial. La mayoría de estas separaciones también provenían de relaciones largas, y la mitad de ellas no tenían descendencia.
A nivel autonómico, Andalucía lideró el número de divorcios en España durante 2025, con 14.718 casos, un 1% más que el año anterior. Las separaciones en la comunidad autónoma descendieron un 12,8%. En el conjunto del país, se contabilizaron 83.683 rupturas matrimoniales, un 2,7% menos que en 2024.
La edad media de las personas que se divorcian sigue en aumento: 49,1 años para los hombres y 46,6 para las mujeres en 2025, frente a los 46,7 y 44,2 de 2016. El grupo de edad predominante para divorciarse se sitúa entre los 40 y 49 años.




