La calle Honduras, una vía clave en la circunvalación del casco histórico de Cádiz, ha permanecido cerrada al tráfico durante una semana, sumiendo la zona en un inusual silencio. A pesar de la interrupción de la circulación, no hay rastro de la obra que motivó el corte: ni maquinaria, ni zanjas, ni personal trabajando, lo que ha llevado a calificarla de “obra fantasma”.
Esta situación ha generado importantes dificultades para el Ayuntamiento desde el pasado miércoles, día en que se inició el corte. Inicialmente, el plan de tráfico no contemplaba alternativas, lo que provocó un gran descontento. Posteriormente, se anunció una solución que, a su vez, encontró la oposición de la comunidad educativa del colegio Celestino Mutis, logrando que la circulación se desviara por un recorrido alternativo durante las mañanas.
“"Se trata de unos trabajos de Aguas de Cádiz para "modernizar la gestión del ciclo integral del agua mediante el uso de nuevas tecnologías"."
La actuación, según informó en su momento el Ayuntamiento, busca digitalizar el punto de vertido del colector de la zona de San Carlos. Esto implica la remodelación de una arqueta existente y la instalación de una estación de control equipada con sensores avanzados para monitorizar el nivel y la calidad del agua en tiempo real, midiendo parámetros como el pH, la conductividad y la turbidez. Sin embargo, la ausencia de actividad en la calle Honduras contrasta con la magnitud de los trabajos anunciados.




