La glorieta de la Zona Franca, punto de conexión entre las últimas viviendas y el área industrial de Cádiz, presenta un estado de abandono que se manifiesta en diversos aspectos. La vegetación ha invadido los parterres y las zonas peatonales, con hierbajos creciendo entre las losas del pavimento, creando un aspecto descuidado.
El deterioro se extiende a elementos verticales, como una palmera que necesita poda, y las raíces de otros árboles están levantando el suelo, dificultando el paso de los peatones. Los muretes de las calles que confluyen en la glorieta también muestran signos de deterioro, con el revestimiento perdido y ladrillos a la vista.
La situación no mejora en el aparcamiento subterráneo, donde los usuarios denuncian accesos peatonales cerrados por mal estado, paredes deterioradas y arquetas en peligro. A esto se suma la inactividad del local de hostelería en los bajos del edificio central, cuya fachada se encuentra cubierta por redes debido a obras.




