El Cabildo Catedral de Cádiz ha enriquecido su patrimonio artístico con la incorporación de una nueva réplica de la Virgen Vulnerata. Esta imagen, profundamente simbólica para la ciudad, conmemora uno de los episodios más dolorosos de su historia: el asalto y saqueo angloholandés ocurrido en 1596.
La escultura se exhibe ahora en la Sala del Asalto de la Casa de la Contaduría, un espacio dentro del Museo Catedralicio dedicado a contextualizar eventos históricos clave de la Iglesia gaditana. La réplica ha sido creada por la reconocida conservadora-restauradora Natalia Martínez de Pisón, quien ya realizó una reproducción para la exposición Traslatio Sedis en 2018. El objetivo del Cabildo es preservar y difundir la memoria de esta imagen, tan arraigada en la historia religiosa y sentimental de la ciudad.
Se cree que la escultura original, de madera policromada, provenía de la Escuela Escultórica Sevillana. Aunque no se ha determinado con certeza si representaba a la Virgen del Rosario o de la Victoria, gozaba de gran devoción entre los gaditanos del siglo XVI.
La historia de la imagen se vio trágicamente marcada en el verano de 1596, cuando las tropas angloholandesas saquearon Cádiz. Durante el asalto, soldados protestantes ultrajaron, arrastraron y mutilaron la imagen, un acto de gran carga religiosa y simbólica que dio origen a su advocación como Virgen Vulnerata, es decir, 'la Virgen herida'.
Tras el saqueo, la imagen fue recuperada por Luisa de Padilla, condesa de Buendía, y trasladada a su palacio en Madrid. Posteriormente, pasó a Valladolid, donde fue acogida por el Colegio de San Albano (Seminario de los Ingleses) como un gesto simbólico de reparación por los actos de sus compatriotas. La talla original aún preside el retablo de la iglesia de dicha institución.
La nueva réplica en el Museo Catedralicio de Cádiz no solo recupera una pieza artística perdida del patrimonio gaditano, sino que devuelve a la ciudad una parte esencial de su historia más de cuatro siglos después.




