El estudio, basado en cifras del Instituto Nacional de Estadística, sitúa la ratio gaditana en 590 enfermeras por cada 100.000 habitantes. Aunque esta cifra supera la media de Andalucía, fijada en 562, se mantiene por debajo de los 645 profesionales de media en España y de los 812 de referencia en la Unión Europea.
La escasez de personal sanitario impacta directamente en la capacidad del sistema para gestionar el aumento de enfermedades crónicas y las necesidades de una población con una edad media creciente. Según el informe, para igualar los estándares europeos, la provincia necesitaría sumar hasta 2.813 profesionales a su plantilla actual.
A nivel autonómico, Andalucía se posiciona como una de las comunidades con menor dotación de enfermería en el país. El déficit regional se estima en cerca de 22.000 profesionales, una carencia que se agudiza durante los periodos estacionales, complicando la cobertura de vacaciones y sustituciones en los centros sanitarios.




