La provincia de Cádiz ha experimentado un notable aumento en la recaudación por multas de tráfico durante 2025. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) analizados por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), las sanciones impuestas en las carreteras gaditanas generaron 32,8 millones de euros, frente a los 28,3 millones de 2024. Esto representa un incremento de 4,47 millones de euros en un solo año, lo que supone un crecimiento del 15,77%.
Este aumento sitúa a Cádiz entre las provincias donde más ha crecido la recaudación, destacando especialmente en multas por exceso de velocidad. Solo estas infracciones generaron 16,54 millones de euros, casi tres millones más que el ejercicio anterior (13,56 millones).
En el contexto nacional, Cádiz se posiciona como la tercera provincia española que más dinero recauda por multas de velocidad, superada únicamente por Valencia (18,9 millones) y Madrid (17,9 millones). Supera a provincias con redes viarias más extensas o mayor volumen de tráfico como Málaga, Sevilla o Alicante.
El informe de AEA identifica dos radares gaditanos entre los 50 más activos de España. Uno se ubica en la A-381 (km 74) con 36.925 denuncias, aunque su actividad ha descendido respecto al año anterior. La novedad llega desde la A-7 (km 1.107), que ha pasado de 161 denuncias en 2024 a 28.091 en 2025, convirtiéndose en uno de los dispositivos más sancionadores del país. La puesta en funcionamiento de nuevos radares explica, en parte, este incremento.
Esta tendencia se repite a nivel nacional, donde los radares de la DGT generaron 246,8 millones de euros en 2025, un 14% más que el año anterior, marcando un récord histórico. AEA señala que este crecimiento se debe a la entrada de nuevos radares y a una mayor actividad de los existentes, no necesariamente a un aumento de los excesos de velocidad. La velocidad representa el 41,5% de la recaudación total de la DGT (excluyendo País Vasco y Cataluña).
El estudio también destaca la concentración de denuncias en pocos dispositivos: apenas 50 radares concentraron más de 1,34 millones de denuncias. AEA, a través de su presidente, Mario Arnaldo, sugiere que la DGT debería "replantearse su política de radares", ya que no se están logrando los objetivos de evitar excesos de velocidad ni accidentes, y los radares se convierten en "meros instrumentos de recaudación".




