El Cádiz CF ha puesto punto final a una temporada nefasta con una nueva derrota, esta vez ante el Racing de Santander por un contundente 4-1. El encuentro, disputado en El Sardinero, sirvió como colofón a un año marcado por la mediocridad y la decepción para la afición cadista.
Desde el inicio, el Racing tomó el control del partido. Las ocasiones locales no tardaron en llegar, y antes de los diez minutos, David Gil, portero del Cádiz, ya había evitado una sentencia temprana. A pesar de los intentos del equipo amarillo por mostrar una leve mejoría, la diferencia de nivel con un Racing ya asentado en Primera quedó patente.
El primer gol llegó tras un error defensivo del Cádiz. Un pase comprometido de Pelayo a Ortuño fue interceptado por Canales, quien adelantó a los locales. Poco después, una clara oportunidad de empate malograda por el delantero argentino evidenció la falta de puntería del equipo.
El dominio del Racing se tradujo en más goles. Cerca de la media hora, Arana anotó el segundo tras una jugada a la espalda de la defensa gaditana. Poco después, el mismo Arana firmó el tercero con una vaselina, sentenciando prácticamente el encuentro y dejando al Cádiz en una situación cómica más que penosa.
Tras el descanso, el Racing levantó el pie del acelerador, pero el Cádiz apenas mostró reacción. A pesar de ello, un gol de Álex Fernández, en lo que podría ser su despedida tras nueve años en el club, maquilló el resultado. Sin embargo, el Racing sentenció definitivamente con el cuarto gol de Iñigo Vicente.
El partido también tuvo un momento emotivo con el pasillo que los jugadores del Racing brindaron a Álex Fernández al ser sustituido. El encuentro finalizó con un 4-1, dejando una imagen de un Cádiz que, una vez más, se despide de la temporada dejando muchas dudas y la sensación de haber sido un 'cachondeo'.




