El complejo ferroviario de Cádiz, construido hace dos décadas, podría albergar nuevos comercios. Tras su inauguración hace medio año, el vestíbulo principal, de 2.500 metros cuadrados, se ha limitado a funcionar como una sala de espera, concentrando la actividad en una de sus dos grandes salas.
La primera sala del edificio permanece vacía desde la conclusión de las obras, mientras que la segunda sala, utilizada como sala de espera, cuenta con asientos y pantallas informativas. El área de venta de billetes, habilitada provisionalmente en una dependencia anexa, sigue en uso, sin planes de traslado al vestíbulo principal.
Fuentes de Adif han indicado a Diario de Cádiz que se está analizando la posibilidad de instalar tiendas en este vestíbulo. Estos espacios se comercializarían a través de licitación pública, una estrategia que la empresa ya ha aplicado en otras estaciones del país con menor movimiento de pasajeros.
La estación de Cádiz recibe anualmente un millón y medio de usuarios, y actualmente solo dispone de una cafetería. La propuesta de instalar comercios busca optimizar el uso de las instalaciones y generar nuevos ingresos.




