En Algodonales, los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) interceptaron a dos personas que transportaban 24 jilgueros vivos y sin anillar en jaulas. Estos individuos utilizaban además dos redes japonesas, consideradas artes prohibidas, y sus teléfonos móviles como reclamos para atraer a otras aves. Los pájaros incautados fueron devueltos a su hábitat natural.
La intervención en Algodonales tuvo lugar el pasado miércoles, cuando una patrulla del SEPRONA observó un vehículo sospechoso cerca del Arroyo Bermejo. Tras establecer una vigilancia, los guardias civiles detectaron a los dos investigados trasladando las jaulas con los pájaros. Se les imputa un presunto delito de caza ilegal empleando artes prohibidas.
Los pájaros incautados fueron devueltos a su hábitat natural.
La segunda actuación se llevó a cabo en un coto privado de caza en Puerto Real. Allí, una persona fue sorprendida practicando actividad cinegética con dos hurones sin contar con la debida autorización. El guarda del coto y personal de Seguridad Privada alertaron a los agentes del SEPRONA, quienes se desplazaron a la finca.
Durante esta intervención, los agentes intervinieron diez redes y depositaron los dos hurones, junto con el resto del material, a disposición de la autoridad competente. La persona implicada ha sido investigada por un presunto delito contra la flora y la fauna.
Ambas operaciones forman parte de los servicios preventivos de la Guardia Civil para combatir la caza furtiva, el uso de métodos prohibidos y proteger la fauna silvestre en la región.




