La tradicional Noche Blanca de San Fernando celebró el pasado viernes su decimocuarta edición, consolidándose como un clásico del mes de agosto. Este evento, que busca ser un motivo para que los ciudadanos salgan a la calle, atrajo a una multitud, especialmente en el tramo de la calle Real entre la Alameda y la Iglesia Mayor.
El éxito de la convocatoria se reflejó en la alta ocupación de las terrazas, bares y negocios de hostelería del centro, que registraron mesas llenas desde la cena. La iniciativa, que se celebra el primer viernes de agosto, ha sido una constante desde el verano del Bicentenario de Las Cortes, con la única interrupción de la pandemia.
La programación se centró en tres escenarios principales: la plaza del Rey acogió el concierto del pianista Chico Pérez; la plaza de la Iglesia vibró con la banda de rock Diexo; y la alameda Moreno de Guerra exhibió vehículos clásicos, atrayendo a numerosos curiosos.
Durante la noche, un joven resultó herido en un brazo al romper el escaparate de un establecimiento en la confluencia de la calle Real con Juan Rivero (anteriormente Héroes del Baleares).
La Noche Blanca también se extendió a la plaza de San José con actividades familiares e infantiles, y al Museo Camarón con actuaciones en directo. El comercio local contribuyó con desfiles de moda y un 'street market', mientras que las visitas guiadas a monumentos mantuvieron vivo el espíritu cultural del evento, inspirado en las grandes ciudades europeas.




