Tras completar su XCVIII Crucero de Instrucción y regresar a la Bahía de Cádiz el pasado 31 de julio, el velero ha entrado en dique seco para someterse a trabajos de mantenimiento y reparación. Esta parada anual es crucial para asegurar la operatividad del buque, que ha navegado más de 20.000 millas náuticas en su última campaña.
Los trabajos actuales, que se prolongarán durante unos cuatro meses, incluyen la limpieza profunda del casco, reparaciones de plancha, soldaduras de refuerzo y la aplicación de tratamientos anticorrosivos. La intervención también abarca la inspección y el mantenimiento de sus cuatro palos de hierro y madera noble, así como la revisión de la jarcia (cables de acero) y los kilómetros de cabos.
Las labores de habitabilidad interior son críticas, dado que el buque alberga a más de 250 personas. Se están remodelando las camaretas y zonas de descanso de los guardiamarinas, limpiando los conductos de climatización y renovando los equipos de cocina. Además, se desinfectarán los tanques de agua potable y se pondrá a punto la maquinaria auxiliar, el motor diésel y el timón.
El objetivo principal de estas intervenciones es certificar la seguridad estructural del buque de cara a los exigentes despliegues de su centenario, que se celebrará entre 1927 y 2027 y ha sido declarado por el Gobierno como Acontecimiento de Excepcional Interés Público. A mediados de diciembre de 2026, el barco realizará sus pruebas de mar obligatorias.
El Ayuntamiento de San Fernando presentará en septiembre una agenda cultural con más de 20 actividades. En marzo de 2027 se conmemorarán los 100 años de su botadura en Cádiz. El XCIX Crucero de Instrucción comenzará el 10 de enero de 2027 desde Cádiz, participando posteriormente en la regata Velas Latinoamérica 2027 y realizando una vuelta al mundo especial por su centenario en septiembre de 2027.




