La historia de Galleta, una perrita maltipoo, conmovió a muchos hace unos días cuando su situación de abandono se difundió en redes sociales. Después de una vida dedicada a la cría y ser abandonada en El Puerto de Santa María junto a sus cachorros, esta perrita ha encontrado un final feliz en San Fernando.
Una familia de la localidad ha decidido adoptarla, ofreciéndole el cariño y la estabilidad que nunca tuvo. Según relata la madre adoptiva, la decisión surgió del deseo de dar una oportunidad a animales que han sufrido, sin buscar reemplazar a su anterior mascota.
“"Vimos a Galleta en las redes sociales y no pudimos resistirnos a conocerla. No se trata de sustituir a una mascota por otra, sino de saber aprovechar la circunstancia para darle una merecida segunda oportunidad a perros que no han tenido una buena vida y lo han pasado muy mal."
El proceso de adopción se gestionó a través de la protectora portuense Patas. Desde el primer encuentro, Galleta mostró una conexión inmediata con su nueva familia, saltando al coche sin dudarlo y explorando su nuevo hogar con total naturalidad, como si siempre hubiera pertenecido allí.
La familia destaca el carácter “dulce, cariñoso y noble” de la perrita, que se ha integrado perfectamente desde el primer momento. Para ellos, esta es su primera experiencia de adopción, pero aseguran que no será la última, animando a otros a considerar la adopción responsable.
Como parte de su nueva vida isleña, Galleta ya ha disfrutado de la playa de Camposoto, un espacio donde los perros pueden correr libremente fuera de temporada. La familia se muestra emocionada al verla jugar y disfrutar del agua, confirmando que la perrita se ha convertido en la “reina de la casa”.




