Un día después del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, que resultó en la pérdida de 46 vidas y más de 120 heridos, el responsable del Ministerio de Transportes ha expresado públicamente su satisfacción con la actuación de los servicios de emergencias de Andalucía.
Esta declaración contrasta notablemente con las críticas previas, donde se había señalado una supuesta negligencia por parte de la Junta de Andalucía en la atención a los pasajeros de un tren Alvia. La nueva postura ha sido calificada como un «giro copernicano» por algunos observadores, especialmente considerando que se había solicitado información detallada sobre la actuación del 112 en el caso, a pesar de la negativa judicial por falta de relevancia para la instrucción.
“"Sobre la colaboración institucional, a plena satisfacción. Aquí el señor Moreno Bonilla nada tiene que ver con el transporte ferroviario y por tanto nada se lo puede exigir. Donde sí se le podría exigir, que es en cómo han actuado los servicios de emergencia que están bajo su mando, cero reproches que hacer. Todo lo contrario."
El Ministerio de Transportes ha destacado que el 112 Andalucía se activó a las 19:47, tres minutos antes de que Adif alertara a los servicios de emergencias estatales. Los datos de la Consejería de Sanidad indican que la primera llamada de alerta de una pasajera se produjo a las 19:44, y la llegada del primer sanitario a la zona fue a las 20:02. En total, se movilizaron 39 ambulancias y 90 profesionales sanitarios de diversas localidades de Córdoba y Jaén.
Los forenses que intervinieron en el lugar del siniestro confirmaron que todos los fallecimientos ocurrieron en el sitio del accidente, descartando muertes durante los traslados o en las ambulancias. Se ha señalado que el impacto de los equipajes sueltos fue una de las principales causas de las muertes, un factor que ya se había observado en incidentes anteriores.




