La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que indaga el accidente de Adamuz, ha instado a Adif a establecer un sistema que permita detectar de forma temprana las roturas de carril. El objetivo es evitar que se repitan tragedias como la que causó la muerte a 46 personas.
Según una carta remitida por el presidente de la CIAF, Iñaki Barrón, a su homólogo en Adif, Pedro Marco de la Peña, el procedimiento actual de Adif sobre la gestión de defectos en la infraestructura ferroviaria no contempla un sistema específico para la detección de roturas de carril. En su lugar, se enfoca en la inspección y auscultación de la vía para la prevención de estas roturas.
La comisión señala que las medidas preventivas actuales no son suficientes para eliminar completamente el riesgo de una rotura. Se admite que las roturas de carril son frecuentes a nivel mundial y que existen sistemas de detección inmediata en el mercado, por lo que considera "aconsejable" prestar especial atención a la detección temprana.
Aunque el informe final de la investigación tardará varios meses en completarse, la comisión sugiere adoptar todas las medidas posibles para prevenir roturas de carril y reducir el riesgo, detectándolas antes de que causen daños significativos.
Esta petición surge tras conocerse que la rotura del carril que provocó el accidente de Adamuz se habría producido unas 22 horas antes del siniestro. El accidente implicó el descarrilamiento del tren Iryo en dirección a Madrid y el posterior choque con el Alvia, que cayó por un barranco.




