Las cumbres de Sierra Nevada han amanecido cubiertas de nieve fresca, un fenómeno inusual para el mes de mayo que ha borrado los rastros de los recientes episodios de calima. Esta precipitación ha devuelto a la estación invernal una estampa más propia de la temporada fría, con la cota de nieve situada entre los 2.400 y 2.500 metros.
El descenso de las temperaturas ha sido clave para esta nevada, registrándose heladas débiles en la alta montaña. Según el parte meteorológico de la empresa pública que gestiona la estación de esquí, las mínimas alcanzaron los -1,9 grados en Radiotelescopio y -0,1 grados en Laguna Seca, convirtiéndose en las más bajas de España este sábado.
Este evento meteorológico se produce poco después del cierre de la temporada de esquí el pasado 3 de mayo, que concluyó con 34,2 kilómetros de pistas y espesores de entre 120 y 300 centímetros. La borrasca atlántica responsable de la nevada también ha dejado lluvias significativas en otras localidades de la provincia, como Baza con 19,4 litros por metro cuadrado y Dílar con 19,2 litros.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que los efectos de esta borrasca se prolonguen hasta el domingo, manteniendo las temperaturas por debajo de lo habitual para esta época del año. Para la próxima semana, se esperan cielos nubosos con máximas que superarán los 20 grados, pero sin un ascenso pronunciado.




