“"Las Cruces de Mayo son una de las celebraciones más especiales que tiene Lanjarón porque representan la unión y el orgullo que sienten nuestros vecinos por sus tradiciones. Cada cruz refleja el trabajo, la ilusión y el cariño de muchas personas que mantienen viva la esencia de nuestro pueblo."
Lanjarón celebra las Cruces de Mayo con más de veinte altares florales
La festividad, que se extiende hasta el domingo, transforma las calles del municipio granadino en un recorrido de tradición y gastronomía.
Por Manuel Cano Heredia
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Imagen de una calle de Lanjarón decorada con flores y elementos tradicionales durante las Cruces de Mayo.
El municipio de Lanjarón, en la Alpujarra granadina, se engalana con 24 Cruces de Mayo, una festividad que combina la tradición religiosa con un ambiente festivo y gastronómico, atrayendo a vecinos y visitantes hasta el domingo 3 de mayo.
Las calles, plazas y rincones de Lanjarón se han llenado de color con la celebración de las Cruces de Mayo, una festividad que comenzó el pasado viernes y se prolongará hasta el domingo 3 de mayo. Un total de 24 cruces se distribuyen por todo el municipio, manteniendo viva la esencia y autenticidad de esta tradición en este enclave único de la Alpujarra granadina.
Las cruces, adornadas con flores, mantones, cerámica y otros elementos tradicionales, convierten cada espacio en un punto de encuentro donde se fusionan la devoción y el espíritu festivo. Tanto los residentes como los turistas pueden disfrutar de una ruta a pie, explorando las calles de Lanjarón y descubriendo la singularidad de cada barrio y cada cruz.
Este ambiente festivo es posible gracias a la dedicación de los vecinos, asociaciones y colectivos locales, quienes, de forma desinteresada, aseguran la continuidad de esta tradición a lo largo de las generaciones. Muchas de las cruces ofrecen productos típicos de la región, como jamón, queso, buñuelos, chocolate y dulces tradicionales, enriqueciendo la visita con una experiencia gastronómica y cultural.
Representantes del Ayuntamiento de Lanjarón, incluyendo al alcalde y a la concejal de Festejos, junto a otros ediles, han recorrido cada una de las cruces para reconocer y agradecer el esfuerzo y la dedicación de los participantes. Durante esta visita, el consistorio obsequió a cada cruz con una paleta de jamón y una botella de vino como muestra de gratitud. También estuvo presente una delegada territorial de la Junta de Andalucía.
La música y el constante ir y venir de personas que recorren las cruces hacen de esta celebración uno de los eventos más destacados de la primavera alpujarreña. El valor más auténtico de las Cruces de Mayo de Lanjarón reside en su carácter popular, forjado por el cariño y el esfuerzo de los propios vecinos.



