El suceso ocurrió sobre las 5.15 horas, cuando una llamada alertó al servicio de Emergencias 112 de Andalucía. Un turismo había volcado cerca de la calle Alta de Soportújar, dejando a sus ocupantes atrapados. Una patrulla de la Guardia Civil de Órgiva se desplazó al lugar, enfrentándose a un terreno de difícil acceso debido al desnivel, la oscuridad y la abundante vegetación.
Fue un vecino quien, alertado por el ruido del accidente, guió a los agentes hasta el vehículo. El coche se encontraba en una situación límite, suspendido entre zarzas y dos álamos jóvenes que evitaban que se precipitara al fondo del barranco.
Los agentes comprobaron que los ocupantes seguían con vida. Una de las mujeres informó de que su pareja se encontraba inconsciente, mientras que su hijo de cuatro años lloraba asustado en el interior. Ante la urgencia, un guardia civil decidió romper uno de los cristales del vehículo, ya que las puertas estaban dañadas e impedían su apertura.
Con la ayuda de la madre, el agente logró sacar primero al niño, poniéndolo a salvo. Posteriormente, extrajo a la mujer tras varias maniobras complicadas. El hombre, de 36 años, permanecía inconsciente en el interior. El guardia civil verificó que respiraba y respondía levemente a su nombre antes de esperar la llegada de los servicios sanitarios y dos dotaciones de bomberos, que se unieron al dispositivo sobre las 6.15 horas.
Los efectivos sanitarios y los agentes, con la colaboración de otra patrulla de Órgiva y componentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Motril, emplearon herramientas hidráulicas para cortar la puerta y excarcelar al hombre. Debido a la dificultad de acceso, la ambulancia no pudo llegar directamente, por lo que el hombre fue trasladado unos 300 metros por los servicios de emergencia y los agentes. Finalmente, todos los ocupantes fueron llevados a un centro médico de Órgiva.




