Durante la última sesión de la vista oral, el Ministerio Fiscal mantuvo sus conclusiones provisionales, solicitando seis años de prisión y una multa de 50 millones de euros para cada uno de los implicados en este delito contra la salud pública.
La trama fue desarticulada el 19 de junio de 2025, cuando un buque procedente de Nador (Marruecos) llegó al Puerto de Almería con un camión que transportaba la droga. Tras superar los controles portuarios, el vehículo fue objeto de un seguimiento por parte de la Policía Nacional, que había instalado previamente un dispositivo de geolocalización.
El conductor del camión, acompañado por un vehículo "lanzadera" que alertaba de posibles controles, se dirigió a una nave industrial en la calle Júpiter de Huércal de Almería. Allí esperaban otros dos acusados, quienes facilitaron el acceso y realizaron labores de vigilancia.
“"Los narcos habían escondido numerosos fardos de arpillera tras unos palés de sandías, pero el detalle más minucioso fue el hallazgo de sacos que parecían contener patatas y que en realidad eran moldes de plástico rígido que ocultaban dos tabletas de hachís cada uno."
La intervención policial se produjo cuando el tráiler entró en las instalaciones, revelando el gran alijo. El pesaje oficial de la droga incautada ascendió a 13.700.755,49 gramos, con un valor estimado de 25.024.134,18 euros en el mercado negro, según las tablas de la Oficina Central Nacional de Estupefacientes.
Además de las penas de prisión y la sanción económica, el Ministerio Fiscal ha solicitado la expulsión del territorio nacional para cuatro de los procesados una vez cumplan tres cuartas partes de la condena, accedan al tercer grado o se les conceda la libertad condicional.




