La movilización, que tuvo lugar en el Anfiteatro de la Rambla, reunió a numerosos empleados que, bajo el lema de la "dignidad laboral", alzaron su voz contra el bloqueo patronal que mantiene paralizado el convenio colectivo desde finales de 2024. Los manifestantes destacaron la paradoja de que, mientras la provincia es reconocida como la "huerta de Europa", las aproximadamente 30.000 personas que sustentan esta industria, mayoritariamente mujeres y migrantes, enfrentan jornadas laborales que superan las 50 horas semanales.
“"No somos máquinas, somos quienes llenamos los camiones."
La protesta puso de manifiesto la precariedad oculta en el sector, evidenciada por la comunicación de turnos a altas horas de la madrugada y la ausencia de un salario mensualizado. Además, los sindicatos alertaron sobre la alta siniestralidad silenciosa, manifestada en dolencias como el síndrome del túnel carpiano y problemas de espalda, derivados de las tareas repetitivas en los almacenes.
Las negociaciones para el convenio se encuentran en un punto muerto tras 14 encuentros infructuosos. La propuesta de la patronal, que incluye extender el convenio hasta 2030 con incrementos salariales del 2% a partir de 2027, ha sido calificada de "regresiva" por las centrales sindicales, quienes argumentan que implicaría una pérdida inasumible del poder adquisitivo. El sector demanda un marco legal de 40 horas semanales y un aumento salarial del 4% por encima del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.221 euros.
La referencia al "modelo Granada" fue constante durante la concentración, donde los trabajadores de Almería exigieron equipararse a sus homólogos granadinos, quienes ya lograron revisiones salariales acordes al IPC y precios por hora que garantizan la estabilidad familiar. Los sindicatos consideran lo acordado en la provincia vecina como el umbral mínimo irrenunciable para cualquier futuro acuerdo en Almería.
Los representantes sindicales advirtieron que esta movilización es solo el inicio. Ante la urgencia de renovar un convenio caducado que no refleja la realidad económica de una provincia con exportaciones récord, la mirada está puesta en la feria sectorial del próximo miércoles. Si no hay avances por parte de la patronal, las protestas se trasladarán a los pabellones, transformando el evento en un escenario de conflicto laboral con posibles repercusiones en la cadena de suministro europea.




