Los controladores del centro de Salvamento Marítimo en Almería recibieron el aviso del incidente y movilizaron la embarcación de rescate Salvamar Spica. Al llegar a la posición de la nave averiada, la tripulación de la Spica procedió a realizar el remolque de la motora y a trasladar a sus siete ocupantes hasta las instalaciones portuarias de Garrucha.
Este suceso ha llevado a Salvamento Marítimo a recordar las causas más frecuentes de emergencias en el mar, entre las que se incluyen las averías de motor, la falta de combustible o las revisiones insuficientes. El organismo advierte que la mayoría de estos fallos mecánicos son de carácter evitable.
Como parte de sus recomendaciones de seguridad náutica, la entidad aconseja llevar a cabo una inspección previa al zarpe. Esta revisión debe incluir la comprobación de los niveles de aceite y carburante, el estado de los manguitos y la correcta circulación del agua de refrigeración. Además, se insta a utilizar combustible de calidad y a no apurar el depósito para prevenir la obstrucción de filtros por suciedad del fondo, sugiriendo el uso de filtros adicionales y el transporte de repuestos a bordo. También se recomienda vigilar la aparición de humo anormal o denso en el escape, indicativo de un sobrecalentamiento del motor.




