Las maniobras, diseñadas para optimizar la respuesta ante amenazas emergentes en el entorno marítimo, han congregado a diversas entidades con el propósito de perfeccionar la capacidad de actuación conjunta y la salvaguarda de los espacios marítimos nacionales.
Una parte fundamental de esta edición se desarrolló en Almería, donde se recrearon escenarios de vigilancia del lecho marino. El enfoque principal fue la simulación de ataques a infraestructuras submarinas de carácter estratégico para la defensa del país, como cables de comunicaciones y conducciones energéticas.
“"El objetivo de estas maniobras es mejorar los mecanismos de detección, seguimiento y respuesta ante posibles incidentes en activos esenciales para la economía y el funcionamiento social."
El desarrollo de las operaciones en la provincia andaluza combinó el uso de tecnología avanzada con la acción coordinada de distintas instituciones, fomentando el intercambio de información y la armonización de protocolos entre agencias y administraciones públicas con competencias en el ámbito marítimo.
Este enfoque multidisciplinar busca facilitar respuestas coordinadas frente a riesgos complejos, integrando tanto a actores civiles como militares en la gestión de amenazas comunes para la seguridad y la economía nacional.




