La formación política Almerienses, de carácter netamente provincial, se presenta a los comicios con la firme intención de que la provincia de Almería obtenga una voz propia en la administración autonómica. Juanjo Cano, de cincuenta años, casado y padre de una hija, es una figura con profundas raíces en el ámbito social, deportivo y cultural almeriense, aportando un perfil novedoso al panorama político.
Es el momento de irrumpir en el sistema, cambiar la tendencia y plantar cara a una administración autonómica que discrimina a nuestra provincia desde siempre.
Desde las filas regionalistas, se subraya que la historia de Almería muestra un patrón de indiferencia y marginalidad por parte de las élites políticas, tanto locales como externas, que han sometido a la provincia a los dictados de partidos centralistas de Madrid y Sevilla. El partido busca poner fin a la resignación y el conformismo que, según ellos, han caracterizado la actuación de los parlamentarios almerienses en las últimas cuatro décadas.
Almerienses busca acabar con la mediocridad, la resignación y el conformismo al que nos tienen habituados todos esos parlamentarios almerienses que, sin excepción, militando sumisamente desde el PSOE, el PP de Andalucía y otras formaciones políticas, han ocupado un escaño sevillano durante más de cuarenta años sin la mínima capacidad de decisión sobre los temas que de verdad nos importan. Para ser un cero a la izquierda, que no cuenten con los almerienses.
Juanjo Cano critica la polarización artificial entre izquierda y derecha, considerándola una distracción que oculta el verdadero debate que demanda la ciudadanía almeriense: el déficit crónico en inversión. Argumenta que, mientras los partidos nacionales y andaluces se enzarzan en disputas ideológicas, Almería sufre aislamiento por la falta de infraestructuras de comunicación y servicios públicos deficientes, situándose a la cola en diversas estadísticas. Califica el “voto útil” como una “gran estafa política” que solo beneficia a las estructuras partidistas y al ego de los políticos.
El partido Almerienses no solo identifica problemas, sino que también propone soluciones, incluyendo un modelo de administración descentralizada que atienda las necesidades específicas de la región y reduzca la dependencia burocrática de Sevilla. Su objetivo es transformar a Almería en un actor político determinante, influyendo directamente en la configuración de los presupuestos provinciales.
Finalmente, Almerienses enfatiza que la situación actual no se resolverá con más andalucismo o nacionalismos foráneos, sino con una defensa activa de la identidad y los intereses de la provincia. Juanjo Cano concluye que el futuro de Almería no depende de elogios a los líderes de turno, ya sean de Madrid, Sevilla o Málaga, sino de una acción política decidida y autónoma.