El consejero Antonio Sanz detalló que las once víctimas, localizadas en el entorno del municipio de Bédar, tomaron la decisión de buscar una salida propia a través de una rambla, la cual se convirtió en una verdadera trampa mortal. Según las primeras informaciones, cuatro personas fueron encontradas fallecidas dentro de un vehículo, mientras que otras siete caminaban por la zona tras haber abandonado sus coches, presumiblemente buscando una ruta de escape no prevista ni indicada por los servicios de emergencia.
El incendio, que ha sido calificado como el «más grave hasta la fecha» en Andalucía, se declaró en una zona con núcleos de población diseminados y viviendas incrustadas en zonas forestales, lo que facilitó una altísima velocidad de propagación. El consejero destacó que el confinamiento de Bédar cuando las llamas se acercaban evitó situaciones de mayor gravedad.
Como consecuencia del incendio, un millar de personas fueron desalojadas. De ellas, 122 han sido realojadas: 52 en el teatro de Lubrín y 70 en el polideportivo de Garrucha. La zona afectada presenta una gran dificultad de acceso, con múltiples barrancos que impiden la entrada de maquinaria en el frente izquierdo, el más activo.
Antonio Sanz agradeció la colaboración de los vecinos y les instó a seguir las indicaciones de los servicios de emergencia, subrayando la importancia de no tomar caminos paralelos ni actuar por cuenta propia en situaciones de este tipo. Asimismo, anunció que la circulación en la A-7 ha sido restablecida.
El incendio ha calcinado un perímetro de 3.150 hectáreas. En las labores de extinción trabajan 464 efectivos con 124 vehículos, incluyendo 21 retenes con 150 bomberos y nueve camiones. Durante el día de ayer se desplegaron 16 aviones, y se prevé la activación de 11 medios aéreos a partir de las 08:00 horas de hoy. La Unidad Militar de Emergencias, desplazada desde Morón de la Frontera (Sevilla) con 64 miembros, doce vehículos autobomba y dos nodrizas, también se ha incorporado a las tareas.




