Las primeras elecciones al Parlamento andaluz en 1982 mostraron un claro liderazgo del PSOE en Almería, obteniendo el 48,93% de los votos y seis escaños. Le siguieron la UCD con el 22,11% y tres escaños, y Alianza Popular con el 17,37% y dos escaños. En los años siguientes, el PSOE mantuvo su hegemonía, aunque con ligeras variaciones en el porcentaje de voto, logrando aumentar su representación a siete diputados en 1986.
La década de los 90 marcó un punto de inflexión. En 1990, el PSOE, bajo el liderazgo de un nuevo presidente, superó el 50% de los votos. Sin embargo, en 1994, el Partido Popular logró su primera victoria en la provincia de Almería, reflejando un cambio en la sociología política. A pesar de esta victoria puntual, el PSOE recuperó la primera posición en 1996.
El nuevo siglo trajo consigo una alternancia en el liderazgo provincial. En el año 2000, el Partido Popular volvió a imponerse en Almería, obteniendo seis escaños frente a los cinco del PSOE. No obstante, en 2004, el PSOE experimentó un repunte significativo, logrando su mejor resultado histórico a nivel autonómico y recuperando el liderazgo en la provincia con seis escaños.
A partir de 2008, el Partido Popular consolidó su dominio en Almería, alcanzando un resultado histórico con el 49,68% de los votos y siete escaños. Esta tendencia se mantuvo en 2012, cuando el PP superó el 51,7% de los votos. Las elecciones de 2015 y 2018 mostraron una fragmentación del voto, con la irrupción de nuevas formaciones políticas, aunque el PP continuó siendo la fuerza más votada en la provincia.
El punto culminante de esta trayectoria para el Partido Popular llegó en 2022, cuando obtuvo una victoria contundente en Almería con el 45,91% de los votos y seis escaños, mientras que el PSOE registró su peor resultado en cuatro décadas. En los últimos 18 años, el PSOE ha perdido 69.829 votos en la provincia, evidenciando un claro declive en su apoyo electoral.




