Tras el devastador incendio forestal que ha arrasado cerca de 7.000 hectáreas en el Levante almeriense, la esperanza de encontrar vida se centra ahora en los animales que lograron sobrevivir a las llamas. Decenas de voluntarios, guías caninos y miembros de asociaciones como Furia Almería y Eleos, coordinados con la Guardia Civil y otros equipos de emergencia, han accedido a zonas afectadas para buscar y asistir a estos animales.
En su labor, los equipos dejaron recipientes con agua y alimento en distintos puntos del recorrido entre los troncos ennegrecidos y la vegetación reducida a cenizas. Este gesto es crucial para los animales desorientados, escondidos o debilitados por el calor y el humo.
En medio de la devastación, aquel reencuentro se convirtió en una de las imágenes que devolvió algo de esperanza a una jornada marcada por la tragedia.
La primera recompensa llegó con el reencuentro de dos perros con su familia en mitad del paisaje calcinado. También se localizó y trasladó a un gato herido por atropello, y se atendieron avisos sobre animales aislados en viviendas de la zona.
El operativo, que ha asistido a decenas de animales, destaca la labor silenciosa de voluntarios y asociaciones de protección animal, considerados héroes y supervivientes. Se ha organizado una red de acogida y transporte para atender a cualquier especie afectada, con una notable respuesta ciudadana que ofrece hogares temporales y donaciones.
Las organizaciones agradecieron la coordinación con Emergencias 112 Andalucía, Protección Civil, Bomberos, Guardia Civil, Seprona, cuerpos policiales y voluntarios. Estos esfuerzos demuestran que, incluso entre las cenizas, es posible encontrar vida.




