Ubicado en el corazón de la Sierra de los Filabres, a más de 1.600 metros de altitud, el poblado minero de Las Menas de Serón, en la provincia de Almería, fue un motor económico clave hasta el cierre de sus minas en 1968. Este enclave, que llegó a albergar a 3.000 habitantes y contó con hospital propio, extraía plomo y hierro, atrayendo inversiones de empresas holandesas y británicas.
Desde su abandono, el poblado ha sufrido un progresivo deterioro, con muchos de sus edificios en ruinas debido a la falta de mantenimiento. Aunque estuvo habitado hasta los años 90 y mantuvo cierta actividad turística en la década de 2010, hoy es considerado inhabitable e inaccesible. El Ayuntamiento de Serón realiza labores de adecentamiento y limpieza, a pesar de que la propiedad pertenece a la Junta de Andalucía.
“"Es un bien del pueblo."
El conflicto entre ambas administraciones se intensificó en 2024, cuando la Junta de Andalucía incluyó parte de los edificios más emblemáticos de Las Menas en un paquete de activos públicos para subasta, con un precio de salida de 1,5 millones de euros. El Ayuntamiento de Serón se opuso frontalmente a esta operación, movilizando a la ciudadanía y logrando frenar temporalmente la venta.
La administración local aboga por una cesión pública que permita al municipio gestionar el enclave, desarrollando proyectos turísticos y de recuperación del patrimonio industrial. Sin embargo, la Junta de Andalucía argumenta que existen problemas técnicos y burocráticos, como un "auténtico caos" registral y catastral, que impiden avanzar en la tramitación de la cesión solicitada en noviembre de 2022.
Mientras el debate administrativo continúa, el deterioro del poblado avanza. La falta de vigilancia ha provocado robos y actos vandálicos, incluso en instalaciones recientemente rehabilitadas. Antiguos residentes y asociaciones locales, como la Asociación Santa Bárbara, lamentan la situación y defienden el potencial turístico e histórico de Las Menas como una herramienta contra la despoblación en la comarca.




