La sabiduría popular indica que los meses sin la letra 'erre' (mayo, junio, julio y agosto) son los más propicios para disfrutar de los espetos. Esta creencia se fundamenta en la alimentación de las sardinas durante este periodo, cuando el aumento de la temperatura del agua y el ciclo de cría de otras especies enriquecen su dieta, resultando en un mayor contenido graso y, por ende, un sabor más intenso.
La Guía Repsol ha destacado cuatro chiringuitos en la provincia de Málaga que han sido galardonados con un 'Solete', reconociendo su excelencia en la oferta gastronómica y, en particular, en la preparación de los espetos.
“"Este espacio ha encontrado la receta perfecta de la felicidad: su exquisita decoración bajo toldos de camuflaje, su deliciosa playlist musical, su ambiente informal y el punto que dan a los cócteles acompañan a una gastronomía que vive a caballo entre el producto de la tierra y las propuestas internacionales."
Entre los establecimientos recomendados se encuentra Sonora Beach en Estepona, elogiado por su ambiente y su gastronomía que fusiona productos locales con propuestas internacionales. Sus espetos, elaborados a la brasa de leña de olivo, son un punto fuerte de su carta.
En Rincón de la Victoria, Avante Claro se consolida como un referente por sus brasas y su oferta de pescaíto frito y espetos de sardinas, complementada con una variada selección de productos del mar y vinos. Por su parte, El Cabra, un histórico de la playa de Pedregalejo en Málaga capital, destaca por sus frituras de pescado y espetos de diversas especies, además de marisco local y arroces.
Finalmente, La Escollera, también en Estepona, es reconocido por su ubicación junto al faro de Punta Doncella y la lonja, ofreciendo una excelente fritura y marisco fresco, incluyendo espetos de sardinas que también preparan en adobo.




