La exposición al sol, especialmente durante las horas centrales del día, deja una marca permanente en la piel. El dermatólogo Ramón Fernández Miranda, con casi medio siglo de experiencia, recalca que la piel tiene memoria y que cada minuto bajo el sol sin protección adecuada puede tener consecuencias a largo plazo.
Durante la época estival, es común ver a personas en las playas de Almería buscando el bronceado, a menudo sin reaplicar la crema solar con la frecuencia necesaria. El especialista compara el bronceado con la tos de un fumador: una respuesta defensiva del cuerpo que indica un daño subyacente. "No hay moreno que sea del todo sano", afirma, especialmente en pieles claras.
La genética juega un papel crucial, con las pieles oscuras (fototipos altos) ofreciendo mayor resistencia natural. Sin embargo, los fototipos 2 y 3, comunes en España, son más vulnerables. La radiación solar daña el ADN celular, y el daño acumulado a lo largo de los años puede derivar en melanoma o cáncer de piel.
Fernández Miranda alerta sobre tres señales de riesgo para el melanoma: tener más de 100 lunares, haber sufrido más de tres quemaduras solares en la infancia, o presentar un lunar sangrante, con costra o que haya cambiado de color o tamaño. En estos casos, recomienda consultar a un especialista.
El uso de crema solar es fundamental, pero a menudo se aplica de forma incorrecta. El dermatólogo señala que la cantidad recomendada es de 2 miligramos por centímetro cuadrado de piel, y que la reaplicación debería ser cada media hora o tres cuartos de hora en la playa. Usar menos cantidad de la indicada reduce drásticamente la protección real, haciendo que un SPF 50 pueda equivaler a un SPF 12.
La ropa también influye: las prendas oscuras bloquean mejor la radiación UV que las claras. Sin embargo, ante la imposibilidad de vestirse completamente de oscuro en el clima de Almería, el dermatólogo insiste en el "sentido común", recomendando limitar la exposición solar entre las 11:30 y las 16:00 o 17:00 horas.
El especialista critica los bulos que circulan, como la reciente afirmación de un futbolista que sugería que las cremas solares no sirven y que tomar el sol progresivamente es lo correcto. "Es una barbaridad", sentencia Fernández Miranda, advirtiendo que esto solo adelanta la aparición de cáncer.




