El conjunto almeriense regresó a la actividad en el anexo del Juegos Mediterráneos este miércoles, después de dos días de descanso. La sesión estuvo marcada por la ausencia de varios jugadores clave, quienes se encuentran bajo supervisión de los fisioterapeutas o realizando trabajo específico en el gimnasio.
Entre las principales preocupaciones se encuentran un central brasileño, que terminó con molestias físicas el último encuentro, un pivote ghanés con problemas de rodilla y un extremo catalán, quien sufrió una recaída de una lesión en el cuádriceps derecho. La participación de este último en el derbi del domingo a las 16:15 horas se considera muy difícil, mientras que la evolución de los otros dos jugadores será clave en los próximos días.
A estas dudas se suma la baja confirmada de un defensa, expulsado en el partido anterior y a la espera de conocer la duración de su sanción. Esto podría elevar a cuatro el número de ausencias para el técnico en la importante visita a tierras granadinas.
La buena noticia para el equipo es la recuperación de un centrocampista senegalés, quien estuvo ausente en la jornada anterior por expulsión. Sin embargo, este jugador acumula nueve tarjetas amarillas, lo que significa que una nueva amonestación ante el Granada le impediría jugar contra el Mirandés el lunes 27 de mayo a las 20:30 horas, al cumplir el segundo ciclo de amonestaciones.
Otros cuatro compañeros, incluyendo un lateral diestro, dos centrocampistas lusos y un central italiano, también se encuentran en una situación delicada al sumar ya cuatro tarjetas amarillas. El equipo tiene previsto viajar a Granada el sábado por la tarde para concentrarse antes del partido. La afición ha mostrado un gran interés, agotando las 600 localidades para el sector visitante y con la expectativa de que más de mil seguidores animen al Almería en su lucha por el ascenso directo.




